viernes, 17 de octubre de 2014
Tal vez un día lo extrañes,
sus ojos, su rostro, su risa o
su voz. Extrañarás sus
detalles, que esté pendiente
de ti, preocupado o al tanto
de lo que necesites.
Extrañarás su manera de
caminar o de las tonterías
que hacia con tal de hacerte
reír sin importar hacer el
ridículo, extrañarás como te
tomaba de las manos, como
te abrazaba y besaba tus
labios o tu frente. Tal vez
extrañes que era diferente a
los demás, que trabaja y está
en casa o contigo, no de los
que están bebiendo de fiesta
en fiesta con sus amigos. Tal
vez extrañaras que se
desvele por ti, que cada día
al despertar te mande un
mensaje de ''Buenos días
preciosa'' y tu no le tomabas
importancia. Tal vez
extrañarás que te responda
los mensajes a los segundos
mientras tu lo hacias cada
hora. Extrañaras cada
mínimo detalle cuando no
esté más, cuando él cambie
por tu frialdad o indiferencia,
cuando no sea el mismo
debido a los golpes que tu
misma le diste, lo extrañaras
porque no te amará como lo
hacia antes, porque cuando
lo hacia, tu preferías a
terceros. Cuando su sonrisa
ya no sea por ti, querrás
volver a recuperarlo cuando
te des cuenta cuán valioso
era pero será tarde, le
enseñaste a ser frío, cortante,
distante e indiferente.
Simplemente, lo cambiaste y
le enseñaste que ser atento y
detallista no sirve de nada
sus ojos, su rostro, su risa o
su voz. Extrañarás sus
detalles, que esté pendiente
de ti, preocupado o al tanto
de lo que necesites.
Extrañarás su manera de
caminar o de las tonterías
que hacia con tal de hacerte
reír sin importar hacer el
ridículo, extrañarás como te
tomaba de las manos, como
te abrazaba y besaba tus
labios o tu frente. Tal vez
extrañes que era diferente a
los demás, que trabaja y está
en casa o contigo, no de los
que están bebiendo de fiesta
en fiesta con sus amigos. Tal
vez extrañaras que se
desvele por ti, que cada día
al despertar te mande un
mensaje de ''Buenos días
preciosa'' y tu no le tomabas
importancia. Tal vez
extrañarás que te responda
los mensajes a los segundos
mientras tu lo hacias cada
hora. Extrañaras cada
mínimo detalle cuando no
esté más, cuando él cambie
por tu frialdad o indiferencia,
cuando no sea el mismo
debido a los golpes que tu
misma le diste, lo extrañaras
porque no te amará como lo
hacia antes, porque cuando
lo hacia, tu preferías a
terceros. Cuando su sonrisa
ya no sea por ti, querrás
volver a recuperarlo cuando
te des cuenta cuán valioso
era pero será tarde, le
enseñaste a ser frío, cortante,
distante e indiferente.
Simplemente, lo cambiaste y
le enseñaste que ser atento y
detallista no sirve de nada
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




